Saltar al contenido

Contaminación de los combustibles con carbono en Colombia: qué la causa y cómo reducirla

Por Hidrógeno Verde Israel · · 8 min de lectura

Combustibles con carbono: el problema de fondo

Todo combustible que contiene carbono en su molécula —carbón, diésel, GLP y gas natural— libera CO2 al quemarse, y si la combustión no es perfecta también suelta material particulado (hollín), monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y, en el caso del carbón y el diésel, dióxido de azufre; esa es la razón física por la que estos combustibles ensucian el aire, mientras que el hidrógeno, al no tener carbono, solo produce vapor de agua.

Cuando un combustible se quema, sus átomos de carbono se combinan con el oxígeno del aire. Si la combustión es completa, el resultado es CO2. Si no lo es —y en la práctica casi nunca lo es del todo—, parte del carbono sale como hollín (material particulado), monóxido de carbono o hidrocarburos sin quemar. A eso se suman los óxidos de nitrógeno, que se forman por las altas temperaturas de la llama, y el dióxido de azufre, que sale de las impurezas del combustible, sobre todo en el carbón y el diésel. El hidrógeno no tiene esta cadena de carbono: su combustión produce vapor de agua, y los óxidos de nitrógeno se controlan con el diseño del quemador, no eliminando carbono que simplemente no existe en la molécula.

Qué tan grave es la contaminación por combustibles fósiles en Colombia

El informe mundial de calidad del aire de IQAir ubicó a Colombia en el puesto 88 de 143 países evaluados, con una concentración de PM2.5 (material particulado fino) 2,2 veces por encima del valor que recomienda la OMS. Ninguna ciudad colombiana cumplió el estándar de la OMS. Bello y Envigado, en el Valle de Aburrá, registraron picos de PM2.5 superiores a 30 µg/m³, más de seis veces el límite recomendado. El Inventario Nacional de Emisiones del IDEAM confirma que el material particulado sigue siendo el contaminante urbano más dañino, y que su origen principal es la combustión de combustibles fósiles, en particular el diésel.

Un estudio citado por medios colombianos calcula que avanzar en la transición energética —reemplazar combustibles fósiles por fuentes limpias— podría evitar más de 3.800 muertes al año en el país para 2030. No es una cifra sobre un proyecto puntual: es el efecto acumulado de reducir la exposición a material particulado y otros contaminantes ligados al carbono de estos combustibles.

Por qué el carbono, y no solo el CO2, es el problema

Se suele hablar del CO2 como si fuera el único problema de los combustibles fósiles, pero el carbono trae más consecuencias que el efecto invernadero:

Esto explica por qué un sector puede reducir su huella de carbono y, al mismo tiempo, seguir generando mala calidad del aire local si no cambia el combustible de raíz: mientras haya carbono en la molécula, habrá CO2 y riesgo de partículas.

Qué cambia con el hidrógeno en la combustión

El hidrógeno (H2) es la molécula más simple que existe: dos átomos de hidrógeno, cero átomos de carbono. Al quemarse con oxígeno del aire, el producto es vapor de agua. No hay hollín, no hay CO2, no hay SO2 porque no hay azufre en el combustible. El único contaminante que hay que gestionar son los óxidos de nitrógeno, y eso se hace con el diseño del quemador —temperatura de llama, mezcla de aire, tiempo de residencia—, exactamente lo que hacemos al adaptar quemadores industriales a hidrógeno. Puedes ver el detalle técnico de cómo se produce este gas en nuestro artículo ¿Qué es el hidrógeno verde y cómo se produce? y cómo funciona el equipo que lo genera en cómo funciona un electrolizador alcalino, paso a paso.

Seguridad: lo que hay que saber antes de operar con hidrógeno

El hidrógeno no es peligroso por definición, pero sí exige respetar sus propiedades físicas. Es más ligero que el aire y se dispersa hacia arriba en segundos ante una fuga, en vez de acumularse a nivel del suelo como el GLP. Su llama es casi invisible a la luz del día, por lo que los sistemas de detección usan sensores UV en vez de depender del ojo humano. Su rango de inflamabilidad en aire va de 4 % a 75 %, más amplio que el del gas natural o el GLP, así que la ventilación, los detectores de gas y las válvulas de corte automático son parte obligatoria de cualquier instalación. En Hidrógeno Verde Israel producimos el gas en sitio y a baja presión, lo que reduce el riesgo frente al transporte y almacenamiento de combustibles a alta presión. Puedes ampliar esto en la guía ¿Es seguro el hidrógeno industrial? de nuestro sitio de soluciones industriales.

El costo frente al gas natural importado

En 2026 el gas natural importado en Colombia cuesta entre 18 y 25 USD por millón de BTU, según los reportes del sector. Produciendo hidrógeno en sitio con energía solar propia y nuestros electrolizadores, que tienen 90 % de eficiencia, el costo ronda los 15 a 20 USD por millón de BTU: por debajo del gas natural importado. Frente al carbón (3-6 USD/MBTU) y el GLP (10-12 USD/MBTU) el hidrógeno no compite en costo por MBTU, pero sí en algo que el carbón y el GLP no ofrecen: cero emisiones en el punto de uso y ninguna dependencia de un combustible importado. La cuenta exacta —con la energía disponible y el consumo real de tu operación— la hace el ingeniero en la reunión de viabilidad. Si tu operación depende del gas natural, este otro artículo profundiza en el tema: escasez de gas natural en Colombia: cómo el hidrógeno verde puede ser la solución.

Incentivos para dar el paso

La Ley 2099 de 2021 respalda económicamente esta transición: deducción en renta de hasta el 50 % de la inversión (repartida en hasta 15 años), exclusión de IVA, exención de aranceles y depreciación acelerada para equipos de fuentes no convencionales de energía, incluido el hidrógeno. Requiere certificación ante la UPME; tu contador debe confirmar cómo aplica en tu caso específico. Te contamos el detalle en hidrógeno verde en Colombia: Ley 2099, incentivos y cómo arrancar un proyecto. Si tu sector usa hornos a carbón, este otro artículo te puede interesar: hidrógeno verde en ladrilleras y cerámica: cómo reemplazar el carbón y el gas en los hornos.

El siguiente paso

Cambiar un combustible con carbono por hidrógeno no es una decisión que se tome por una cifra en internet: depende de tu consumo actual, tu espacio y tu acceso a energía solar. Agenda una reunión con nuestro ingeniero por WhatsApp (+57 314 630 1000) y te lleva el estudio de viabilidad para tu operación.

Fuentes consultadas

Preguntas frecuentes

¿Por qué el carbono de un combustible es lo que más contamina?

Porque al quemarse forma CO2 siempre, y si la combustión no es perfecta también libera hollín, monóxido de carbono y compuestos sin quemar. El hidrógeno no tiene carbono, así que ninguno de esos subproductos se forma.

¿El gas natural también contamina aunque sea más limpio que el carbón?

Sí. El gas natural tiene carbono en su molécula (metano), así que su combustión produce CO2 y, si no está bien ajustada, también monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno. Contamina menos que el carbón, pero no es cero emisiones.

¿Qué contaminante emite el hidrógeno al quemarse?

Principalmente vapor de agua. El único contaminante que hay que gestionar son los óxidos de nitrógeno, que se forman por la temperatura de la llama y se controlan con el diseño del quemador, no por el combustible en sí.

¿Es más barato el hidrógeno que el gas natural en Colombia?

Con energía solar propia y electrolizadores de 90 % de eficiencia como los nuestros, el hidrógeno producido en sitio cuesta entre 15 y 20 USD por millón de BTU, por debajo de los 18 a 25 USD del gas natural importado en 2026. La cuenta exacta la hace el ingeniero según tu consumo.

¿Es seguro usar hidrógeno en una planta industrial?

Requiere manejo responsable: el hidrógeno se dispersa rápido hacia arriba, su llama es casi invisible por lo que se usan detectores UV, y su rango de inflamabilidad (4-75 % en aire) exige ventilación y válvulas de corte adecuadas. No es un combustible libre de riesgos, pero sí manejable con el diseño correcto.

¿Qué incentivos hay en Colombia para dejar los combustibles con carbono?

La Ley 2099 de 2021 ofrece deducción en renta de hasta 50 % de la inversión, exclusión de IVA, exención de aranceles y depreciación acelerada para equipos de energía no convencional, con certificación de la UPME. Tu contador debe confirmar cómo aplica en tu caso.

Sigue leyendo

Política de tratamiento de datos personales · Energías Renovables Israel SAS · NIT 901.673.234-2